Modelo de Integridad y Prevención de Riesgos

Para promover el desarrollo pleno de los miles de niños, niñas y jóvenes que acogemos y educamos en la Protectora de la Infancia y velar por la transparencia en nuestra gestión, contamos con el presente Modelo de Integridad y Prevención de Riesgos. Estamos comprometidos en mantener relaciones honestas y transparentes, cumpliendo de buena fe con la legislación chilena y apegados a los valores institucionales que nos identifican y nos movilizan: la dignidad; sello católico; generación de oportunidades; el respeto por el otro; compromiso; y la resiliencia.

En La Protectora estamos comprometidos con el cumplimiento de toda la normativa vigente y en especial con la legislación anticorrupción.

En este sentido, toda la compañía y en especial sus más altas autoridades, manifiestan su irrestricto apoyo a la lucha contra la corrupción, apoyando -por tanto- todas las políticas generadas en pos de dicha finalidad.

Debido a lo anterior, es que La Protectora generó un Modelo de Integridad Corporativa, el cual se ocupa principalmente del plan de cumplimiento y prevención en materia de delitos (Ley 20.393 sobre Responsabilidad Penal de las Personas Jurídicas), del Código de Ética, la Política de Regalos, la Política sobre Relacionamiento con Funcionarios Públicos -relacionada con la Ley 20.730 que regula el lobby y la gestión de intereses particulares-, entre otros.

Política de Cumplimiento

Código de Integridad

Carta Francisco Loeser

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Estimada Familia Protectora,

Desde 1894 los valores de inspiración católica sobre los cuales nuestras ocho fundadoras iniciaron la Protectora de la Infancia son nuestra inspiración. Han marcado el espíritu y propósito de nuestra Fundación a lo largo de los años en nuestra misión de educar y acoger a miles de niños, niñas y jóvenes más vulnerables de Chile....

Nuestros valores fundacionales y la integridad son fundamentales para la Protectora, lo han sido desde sus inicios y lo seguirá siendo en el futuro. También lo son para mí y sé que lo son para ti. Estamos orgullosos de que hemos logrado generar un valor compartido y crear una cultura institucional responsable y de confianza, que queremos seguir afianzando.

Es por eso que a través de este Código de Integridad queremos reafirmar nuestro compromiso con la transparencia y las buenas prácticas alineados a nuestros valores, sobre los que hemos trabajado 126 años ininterrumpidos a lo largo de la historia de la infancia en Chile, con la finalidad de velar por la protección y el desarrollo pleno de los niños de nuestro país.

Estos valores guían nuestro rol protector en la sociedad y dejan nuestro sello en todas las acciones e iniciativas de la Fundación; inspiran nuestro comportamiento integral, ético y el compromiso con nuestros beneficiarios, colaboradores, aliados y manteniendo siempre las mejores prácticas con nuestro entorno y la comunidad.

Te invitamos a ser protagonista: los principales embajadores de la Protectora somos cada uno de nosotros. Nuestras acciones tienen que ser ejemplares, en especial, por el alcance e impacto de nuestro trabajo en la vida de miles de niños y jóvenes.

Relacionarnos con cada uno de los niños y sus familias a nuestro cuidado con el trato digno y acogida que nos caracteriza; a entregarlas una educación de calidad, potenciar sus habilidades y brindarles las mejores oportunidades que contribuyan a mejorar su calidad de vida.

A continuar nuestras buenas prácticas y relacionarnos de manera íntegra con nuestros proveedores y aliados, quienes son actores relevantes para poder llevar a cabo nuestro quehacer social y educativo con excelencia.

También, te invitamos a relacionarnos íntegramente y con el espíritu protector que nos caracteriza el uno con el otro en colaboración, respeto y agradecimiento. Apoyémonos unos a otros para mantener nuestras relaciones de la manera más íntegra y crear espacios de confianza y seguridad.

Seamos agentes activos en nuestro trabajo profesional por la infancia en Chile y trabajemos unidos en nuestros procesos de mejora continua con pasión por la plenitud de la infancia en Chile.

Sinceramente, espero que este Código de Integridad te sea de utilidad para vivir en todo momento de la mejor forma en todas las esferas de tu vida y para seguir aportando de la mejor manera con tu trabajo en la Fundación.

¡Te invito a leer este Código, a reflexionarlo y a ponerlo en práctica!

Sigamos trabajando en común unión y haciendo realidad los sueños de miles de niños, niñas y jóvenes de nuestro país como la Familia Protectora que somos. A seguir construyendo desde el legado de nuestra Fundación y rol protector por la infancia en Chile la historia de la Protectora de la Infancia y velando por el desarrollo pleno de miles de niños, niñas y jóvenes de nuestro país que lo necesitan.

Con afecto,
Francisco Loeser Bravo
Gerente General
Protectora de la Infancia

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Estimada Familia Protectora:

Desde 1894 los valores de inspiración católica sobre los cuales nuestras ocho fundadoras iniciaron la Protectora de la Infancia son nuestra inspiración. Han marcado el espíritu y propósito de nuestra Fundación a lo largo de los años en nuestra misión de educar y acoger a miles de niños, niñas y jóvenes más vulnerables de Chile....

Nuestros valores fundacionales y la integridad son fundamentales para la Protectora, lo han sido desde sus inicios y lo seguirá siendo en el futuro. También lo son para mí y sé que lo son para ti. Estamos orgullosos de que hemos logrado generar un valor compartido y crear una cultura institucional responsable y de confianza, que queremos seguir afianzando.

Es por eso que a través de este Código de Integridad queremos reafirmar nuestro compromiso con la transparencia y las buenas prácticas alineados a nuestros valores, sobre los que hemos trabajado 126 años ininterrumpidos a lo largo de la historia de la infancia en Chile, con la finalidad de velar por la protección y el desarrollo pleno de los niños de nuestro país.

Estos valores guían nuestro rol protector en la sociedad y dejan nuestro sello en todas las acciones e iniciativas de la Fundación; inspiran nuestro comportamiento integral, ético y el compromiso con nuestros beneficiarios, colaboradores, aliados y manteniendo siempre las mejores prácticas con nuestro entorno y la comunidad.

Te invitamos a ser protagonista: los principales embajadores de la Protectora somos cada uno de nosotros. Nuestras acciones tienen que ser ejemplares, en especial, por el alcance e impacto de nuestro trabajo en la vida de miles de niños y jóvenes.

Relacionarnos con cada uno de los niños y sus familias a nuestro cuidado con el trato digno y acogida que nos caracteriza; a entregarlas una educación de calidad, potenciar sus habilidades y brindarles las mejores oportunidades que contribuyan a mejorar su calidad de vida.

A continuar nuestras buenas prácticas y relacionarnos de manera íntegra con nuestros proveedores y aliados, quienes son actores relevantes para poder llevar a cabo nuestro quehacer social y educativo con excelencia.

También, te invitamos a relacionarnos íntegramente y con el espíritu protector que nos caracteriza el uno con el otro en colaboración, respeto y agradecimiento. Apoyémonos unos a otros para mantener nuestras relaciones de la manera más íntegra y crear espacios de confianza y seguridad.

Seamos agentes activos en nuestro trabajo profesional por la infancia en Chile y trabajemos unidos en nuestros procesos de mejora continua con pasión por la plenitud de la infancia en Chile.

Sinceramente, espero que este Código de Integridad te sea de utilidad para vivir en todo momento de la mejor forma en todas las esferas de tu vida y para seguir aportando de la mejor manera con tu trabajo en la Fundación.

¡Te invito a leer este Código, a reflexionarlo y a ponerlo en práctica!

Sigamos trabajando en común unión y haciendo realidad los sueños de miles de niños, niñas y jóvenes de nuestro país como la Familia Protectora que somos. A seguir construyendo desde el legado de nuestra Fundación y rol protector por la infancia en Chile la historia de la Protectora de la Infancia y velando por el desarrollo pleno de miles de niños, niñas y jóvenes de nuestro país que lo necesitan.

Con afecto,
Francisco Loeser Bravo
Gerente General
Protectora de la Infancia